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Cancer Explained
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Tipos de cáncer

¿Qué es el cáncer de páncreas?

Qué hace el páncreas, por qué este cáncer se detecta tarde, qué síntomas como la ictericia lo delatan y qué decide si la cirugía es posible.

En resumen

Explica las dos funciones del páncreas, por qué este cáncer casi no da síntomas al principio, cuáles son sus señales de alarma y por qué la posibilidad de operar ordena el tratamiento.

Qué hace el páncreas

El páncreas es un órgano alargado que está en lo profundo del abdomen, detrás del estómago. Tiene dos trabajos distintos al mismo tiempo.

Por un lado produce jugos digestivos que ayudan a descomponer los alimentos. Por otro fabrica hormonas, entre ellas la insulina y el glucagón, que ayudan a controlar las concentraciones de azúcar en la sangre.

Esa doble función importa para entender el diagnóstico. Según el Instituto Nacional del Cáncer, alrededor del 95 % de los cánceres de páncreas empiezan en las células que producen los jugos digestivos, las llamadas células exocrinas. Los que nacen en las células productoras de hormonas son mucho menos frecuentes, se llaman tumores neuroendocrinos del páncreas y se comportan y se tratan de otra manera.

Casi todo el cáncer de páncreas empieza en las células que fabrican jugos digestivos, no en las que producen insulina.

Por qué se detecta tarde

El páncreas está escondido detrás de otros órganos, y un tumor pequeño ahí no aprieta nada ni se palpa desde fuera. El Instituto Nacional del Cáncer lo dice sin rodeos: en los estadios iniciales no hay signos ni síntomas notables.

A eso se suma que no existe una prueba de detección recomendada para la población general, como sí la hay para el cáncer colorrectal o el de mama. La consecuencia práctica es que muchos casos se descubren cuando el tumor ya creció o se diseminó.

No es descuido de nadie: este cáncer casi no avisa mientras es pequeño.

Las señales

Cuando el cáncer de páncreas empieza a dar síntomas, los más frecuentes son:

  • Ictericia, es decir, color amarillento de la piel y del blanco de los ojos, a veces con materia fecal de color claro, orina oscura y picazón.
  • Dolor en la parte alta del abdomen que puede correrse hacia la espalda.
  • Pérdida de peso sin explicación y pérdida del apetito.
  • Cansancio que no mejora con el descanso.

Ninguno de estos síntomas significa cáncer por sí solo, y varios tienen causas mucho más comunes. Pero la ictericia siempre merece una consulta pronta, y una pérdida de peso que usted no buscó también.

Qué aumenta el riesgo

Los factores que reconoce el Instituto Nacional del Cáncer incluyen fumar, el peso corporal excesivo, los antecedentes personales de diabetes o de pancreatitis crónica, los antecedentes familiares de cáncer de páncreas y ciertos síndromes hereditarios, como el síndrome de Lynch y la enfermedad de Von Hippel-Lindau.

De toda esa lista, el tabaco es el factor que sí está en sus manos.

Cómo se estudia y se clasifica

El estudio suele combinar análisis bioquímicos de sangre, la medición del marcador tumoral CA 19-9, tomografía computarizada, imágenes por resonancia magnética y ecografía endoscópica. Cuando hace falta confirmar, se toma una biopsia, a veces mediante laparoscopia.

Los estadios van del 0 al IV. En el estadio 0 hay células anormales solo en el revestimiento. En el estadio I el tumor está limitado al páncreas y mide hasta 4 cm. En el estadio II mide más de 4 cm o llegó a los ganglios linfáticos. En el estadio III invade vasos sanguíneos importantes o varios ganglios. En el estadio IV se diseminó a otros órganos, como el hígado o el pulmón.

El tratamiento

La pregunta que ordena todo el plan es si el tumor se puede extirpar con cirugía. De ahí depende buena parte del pronóstico, junto con el estadio y su estado general de salud.

  • Cirugía. La operación más conocida es el procedimiento de Whipple, que extirpa la cabeza del páncreas, la vesícula biliar, parte del estómago, parte del intestino delgado y el conducto biliar.
  • Quimioterapia. Medicamentos que actúan en todo el cuerpo, como la gemcitabina, el fluorouracilo y el oxaliplatino, por vía intravenosa u oral.
  • Radioterapia. Rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas.
  • Terapia dirigida. Medicamentos como el erlotinib, que atacan características específicas de las células cancerosas.

Junto a todo eso van los cuidados de apoyo: aliviar el dolor, destapar el conducto biliar cuando hay ictericia, reponer enzimas para digerir mejor y cuidar la nutrición. No son un plan B; se ofrecen al mismo tiempo que el tratamiento y suelen mejorar mucho el día a día.

Preguntas para llevar a la cita

  • ¿Mi tumor se puede operar? Si hoy no, ¿podría serlo después de otro tratamiento?
  • ¿En qué estadio estoy?
  • ¿El objetivo de este plan es curar, controlar o aliviar síntomas?
  • ¿Qué puedo hacer con el dolor, el apetito y la digestión?
  • ¿Hay un estudio clínico apropiado para mi caso?
  • ¿A quién llamo si aparece ictericia, fiebre o vómitos?

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